En cualquier manual básico de Economía podemos encontrar expuesto que los agentes económicos familias o consumidores realizan la actividad de consumo de bienes y servicios mientras que los agentes económicos empresas realizan la actividad de producción de bienes y servicios. Pero esto no es cierto, es sólo un simplismo que creo habría que eliminar dado que las características de los agentes económicos son uno de los pilares básicos sobre los que se asienta la ciencia de la Economía.
Los agentes económicos ‘consumidores’ no solo consumen, sino que realizan continuamente actividades de producción, entendiendo por producción la capacidad de obtener resultados nuevos tras utilizar una serie de factores de producción. Por ejemplo, en estos momentos estoy escribiendo este artículo, lo estoy produciendo. Para ello me estoy valiendo de mi capital humano (mis ideas y mis capacidades), del tecleo de mis dedos (uso del factor trabajo, o energía que procede de mi cuerpo para realizar la pulsación de las teclas), de un ordenador (factor de capital) y de la energía que alimenta el ordenador (factor energía que en este caso no procede de mi cuerpo sino de otros bienes de capital: de centrales de energía).
Otro ejemplo claro es la continua limpieza de los hogares que llevan a cabo sus propietarios. Requiere de factores de producción (bienes de capital como mochos, estropajos, cepillos y líquidos limpiadores, recursos naturales como agua, energía de nuestro cuerpo y capital humano que nos proporciona una técnica parar proceder a la limpieza) y tras el proceso (que es un conjunto de acciones que utilizan todos estos factores de producción) se consiguen resultados, del mismo modo que hace una empresa.
Cualquier tipo de acción es realmente también la producción de un resultado. Cuando cogemos nuestro coche para trasladarnos de nuestro hogar al trabajo estamos consumiendo un servicio. Es un servicio porque cubre una necesidad (y muy útil) que es la de trasladarnos al lugar que deseamos. La diferencia entre este servicio y el de haber consumido el servicio de una empresa que ofrece taxis o autobuses es que en este caso se trata de un servicio no comercializable y no ha habido ninguna transacción comercial entre agentes económicos, nosotros mismos lo hemos producido como si fuéramos una empresa. La diferencia no es que haya sido un autoservicio, porque podría también llevar en coche a un amigo a su trabajo, y en este caso estaría produciendo un servicio no para mi mismo sino para otra persona.
Del mismo modo, no sólo los agentes económicos familias o consumidores son los que consumen, los agentes económicos empresas además de producir también consumen. Las empresas no son más que asociaciones de personas que se organizan de determinada manera para llevar a cabo una actividad de producción (que normalmente requiere un proceso técnico más complejo que el que realiza una persona individual, pero no tiene porque ser así). Estas asociaciones de personas, al igual que una persona individual, necesitan consumir bienes y servicios. Necesitarán consumir energía para que funcionen las máquinas o para iluminar las instalaciones, del mismo modo que yo estoy consumiendo energía para escribir este artículo. También es posible que usen bienes de capital como ordenadores como yo para organizar las tareas administrativas y contables. La única diferencia es que el objetivo de la empresa, tradicionalmente concebida, es el de producir para luego vender los bienes y servicios producidos.
Por lo tanto, la diferencia entre los agentes económicos ‘consumidores’ y empresas no son las actividades que realizan, los dos llevan actividades tanto de producción como de consumo, por lo que no parece adecuado que se escriba en los manuales que los consumidores son agentes de consumo y que las empresas son agentes de producción. La verdadera característica diferenciadora de la empresa está en el término COMERCIALIZACIÓN, es decir el pago de un precio por un bien o servicio pasando por el mercado.
Los agentes económicos ‘consumidores’ no solo consumen, sino que realizan continuamente actividades de producción, entendiendo por producción la capacidad de obtener resultados nuevos tras utilizar una serie de factores de producción. Por ejemplo, en estos momentos estoy escribiendo este artículo, lo estoy produciendo. Para ello me estoy valiendo de mi capital humano (mis ideas y mis capacidades), del tecleo de mis dedos (uso del factor trabajo, o energía que procede de mi cuerpo para realizar la pulsación de las teclas), de un ordenador (factor de capital) y de la energía que alimenta el ordenador (factor energía que en este caso no procede de mi cuerpo sino de otros bienes de capital: de centrales de energía).
Otro ejemplo claro es la continua limpieza de los hogares que llevan a cabo sus propietarios. Requiere de factores de producción (bienes de capital como mochos, estropajos, cepillos y líquidos limpiadores, recursos naturales como agua, energía de nuestro cuerpo y capital humano que nos proporciona una técnica parar proceder a la limpieza) y tras el proceso (que es un conjunto de acciones que utilizan todos estos factores de producción) se consiguen resultados, del mismo modo que hace una empresa.
Cualquier tipo de acción es realmente también la producción de un resultado. Cuando cogemos nuestro coche para trasladarnos de nuestro hogar al trabajo estamos consumiendo un servicio. Es un servicio porque cubre una necesidad (y muy útil) que es la de trasladarnos al lugar que deseamos. La diferencia entre este servicio y el de haber consumido el servicio de una empresa que ofrece taxis o autobuses es que en este caso se trata de un servicio no comercializable y no ha habido ninguna transacción comercial entre agentes económicos, nosotros mismos lo hemos producido como si fuéramos una empresa. La diferencia no es que haya sido un autoservicio, porque podría también llevar en coche a un amigo a su trabajo, y en este caso estaría produciendo un servicio no para mi mismo sino para otra persona.
Del mismo modo, no sólo los agentes económicos familias o consumidores son los que consumen, los agentes económicos empresas además de producir también consumen. Las empresas no son más que asociaciones de personas que se organizan de determinada manera para llevar a cabo una actividad de producción (que normalmente requiere un proceso técnico más complejo que el que realiza una persona individual, pero no tiene porque ser así). Estas asociaciones de personas, al igual que una persona individual, necesitan consumir bienes y servicios. Necesitarán consumir energía para que funcionen las máquinas o para iluminar las instalaciones, del mismo modo que yo estoy consumiendo energía para escribir este artículo. También es posible que usen bienes de capital como ordenadores como yo para organizar las tareas administrativas y contables. La única diferencia es que el objetivo de la empresa, tradicionalmente concebida, es el de producir para luego vender los bienes y servicios producidos.
Por lo tanto, la diferencia entre los agentes económicos ‘consumidores’ y empresas no son las actividades que realizan, los dos llevan actividades tanto de producción como de consumo, por lo que no parece adecuado que se escriba en los manuales que los consumidores son agentes de consumo y que las empresas son agentes de producción. La verdadera característica diferenciadora de la empresa está en el término COMERCIALIZACIÓN, es decir el pago de un precio por un bien o servicio pasando por el mercado.